17.9.07

Teoría acerca de la falta de adaptadores de tres patas a dos


Este trabajo pretende dar cuenta de las causas, directas o indirectas, por las que suelen escasear los adaptadores en el ámbito doméstico, con la consiguiente inestabilidad del orden familiar y la discusión acerca de las prioridades de tal o cual aparato o miembro de la familia, debido a las molestias que produce la puesta en funcionamiento de la maquinaria neuronal en busca de los artefactos susceptibles de cargar en su esencia el "tener tres patas en el enchufe" en vez de dos, que es la misma molestia de tener que pensar, cuando hace falta una pila AA, cuáles son las cosas de la casa con dicha cualidad: la de necesitar para su funcionamiento dichas pilas, pudiendo llegar a pensarse que el tubo que sostiene el papel higiénico necesita de una, tanta es la vagancia de pensar en estas nimiedades; o también la manía de olvidarse de comprar adaptadores en la ferretería cuando se está de paso yendo al supermercado, incluso costando tan pocos centavos, como pasa también con los calentadores de agua, pero no me referiré a ellos ahora. De más está decir que uno se considera lo suficientemente interesante y ocupado en "cosas más importantes" como para ir a la ferretería a comprar un adaptador y solamente a eso –porque por lo general todo el caos lo genera la falta de uno y sólo un putísimo adaptador.
Todo puede comenzar de maneras muy diversas, como, por ejemplo, la llegada de un nuevo integrante del grupo electrodoméstico, como una plancha, un microondas, un acondicionador de aire, un reproductor de DVD, un lavarropas o una tostadora. Otra causa puede ser la rotura imprevista de uno de ellos –que es por lo general el que más se usa, como el lavarropas o la plancha o también el robo por parte de algún amigo de la casa que sufra de las mismas calamidades a causa de la falta de adaptadores.

Los diversos adaptadores de la casa ya están asignados a su correspondiente aparato e inmediatamente uno se da cuenta de la falta en el aparato que le urja utilizar –si uno quiere utilizar un aparato, ya sea urgente o no, siempre será urgente la obtención del adaptador que haga funcionar dicho aparato- inmediatamente recurrirá al electrodoméstico más distanciado de sus usos habituales. (Por ejemplo: la empleada sacará el adaptador del equipo de música del adolescente para usarlo con el lavarropas, el adolescente le sacará el adaptador de la tostadora para ponérselo a la computadora, y el padre se abastecerá del adaptador del lavavajillas para usarlo con el cargador de su afeitadora).
Cabe destacar que en mi larga investigación de esta etología, nunca sucedió que en verano privaran de su adaptador al aire acondicionado, aun cuando este no esté en funcionamiento; pero sí ha pasado que en invierno le hayan sacado el adaptador al pulmotor o al respirador artificial del abuelo o de algún pariente de edad avanzada con insuficiencia respiratoria para usar la tostadora en su afán de comer unas deliciosas tostadas con manteca y dulce de leche, pero esto sólo pasa en Argentina, y algunos de sus vecinos latinoamericanos, como Chile y Venezuela. Por esto ha llegado a decirse que la parte que se quema de la tostada es cancerígena y produce la muerte llegada cierta edad, para propiciar la vida de estos ancianos, dado que, si sus familiares no dejan quemarse las tostadas, pueden aguantar sin aire el tiempo promedio que dura una rebanada de pan en transformarse en tostada, pero no el tiempo que requiere para quemarse, ya que a esta altura el anciano se torna color violeta, o negro, como casualmente se tornan las tostadas quemadas.

Y así van viajando los adaptadores de aparato en aparato, eternamente y en detrimento de los enchufes de los electrodomésticos en cuestión, y no dejarán de peregrinar causando disturbios familiares hasta tanto algún miembro de la familia, el que ose denigrar su amor propio, vaya a comprar un condenado adaptador de tres patas a dos…Hágase saber.

Foto: Acople

2 comentarios:

Rocke! dijo...

Según recuerdo la inmcompatibilidad de agujeros se debe a que Perón sacó una ley en el verano del 46, la entonces nueva Ley de Enchufes. Mediante la cual se eliminaba el uso del tercer agujero. Cuya finalidad es la de ¨ ir a tierra ¨.

Como técnico en electrónica diplomado debo advertir (como alguien advirtió acertadamente el Y2K), que en caso de que nadie compre estos artículos, dejaran de hacerse hasta extinguirse.

Esto provocará para el 2045 la casi total ausencia de los mismos y una ola masiva de secuestros de enchufes y millones de electrodomesticos sin funcionar, por lo cual estamos a pasos de la involución, y a un retroceso temporal de muchos años luz.

Che no se si funciona esto!!!

Macarenita dijo...

yo no encuentro porque acá no existen..
será que ahora yo tengo explicaciones mas simples que las tuyas, querido Sergio?!!

besos
nos vemos el finde que viene!! iiiiuuuuuuuuujuuuu!!